Monday, June 04, 2007

Mañana de domingo o el día que puse la lavadora

Era temprano aquella mañana de domingo. Las calles y los canales estaban desiertas salvo por las dos mil personas que posaban desnudas para el polémico artista Spencer Tunick, que tras un megáfono daba instrucciones sobre cómo debían colocarse los modelos. Era una mañana soleada, y el refu yacía enroscado en su blanca cama, medio tapado con su blanco edredon, tratando de conciliar un sueño ligero huidizo. Cuando al fin se despertó del todo y decidió levantarse, ya era mediodía. Abrió lentamente los legañosos ojos, se estiró en la cama y dio unas cuantas vueltas más, y al final se incorporó.

Esa mañana en la más sórdida esquina de la ciudad, una licuadora Moulinex, casi nueva, esperaba ser encontrada.

Se entretuvo viendo la televisión un rato. Siempre lo mismo, un día tendría que probar a sacarla del armario y enchufarla. Decidió probar algo más animado. Algo triste por dejar escapar un record una vez más, recogió toda la ropa sucia de los cajones, las esquinas y el sofá, y puso la lavadora por primera vez desde su llegada.

Mientras bebía lentamente un delicioso té verde con flores de "Osmanthus" de una jarra de casi un litro de capacidad, reflexionó, hipnotizado por las interminables vueltas de la lavadora sobre cómo aquel momento había sido posible. Sus pensamientos parecían girar con la ropa. Sonrió al recordar que tanto el té, como la jarra, como el hervidor de agua, como la lavadora, procedían de la basura.

Prelavado y reflexiones sobre el reciclaje y la reducción de resíduos. Hemos llegado a un punto donde el coste de la producción y el transporte es tan bajo que es preferible comprar algo nuevo a repararlo. ¿Qué hay del coste ambiental? ¿De dónde viene el plástico? ¿A dónde va?

Primeras vueltas del lavado normal y reflexiones sobre la sociedad de consumo y la destrucción del mundo. Algo deprimido, masticó de nuevo la idea de que el fin del mundo no sería un apocalipsis espectacular de fuegos artificiales, azufre, y música tecno radioactiva. El fin llegará dulcemente en forma de hastío, adormecidos y drogados en nuestro propio y confortable mundo. Más allá de la cúpula del trueno, Mad Max no tiene nada por lo que luchar.

Un calcetín amarillo quedó atrapado en la portezuela mientras todo giraba detrás, reflexiones sobre la vida y sus devenires, sus idas y sus venidas.

El calcetín se liberó y continuó girando, somos como hojas secas en el río, sin apenas conciencia del resto, fijándonos solo en nosotros mismos y nuestra errática trayectoria. Nuestras acciones son más fruto de la rutina que de la razón, la inercia de los días se hace imparable.

Visión de un calzoncillo arrugado mientras viene una segunda carga de agua: los horrores del mundo. Nuestro propio egoísmo, las malas pasiones, odios absurdos, frustraciones, engaños, el veneno del alma, el mal sin nombre, fuerzas oscuras, criaturas de las sombras, los que respiran en la oscuridad, la Letrina del Terror. No pudo evitar acariciarse la cicatriz del brazo, un gesto supersticioso e inconsciente para apaciguar a los Grandes Dioses de la Selva, para ahuyentar las sombras.

Segunda fase del lavado normal, la horrible visión desapareció, engullida por unos pantalones y una camiseta azul celeste. Aunque tratemos de ignorarlo, los calzoncillos del mundo están ahí, aunque no los veamos.

Llegó el centrifugado. Gritos de excitación, la lavadora agitaba enloquecida. Por un momento solo observó la lavadora entusiasmado, luego, conciencia de que otro mundo es posible. Tal vez quede esperanza en algún sitio.

Decidió salir a la calle, pero cambió de idea al recordar que debía tender la ropa. Mientras extiendía sus pertenencias por la barandilla de la ventana en la brillante luz del mediodía, sonó el timbre.

Un cuarto de hora después, llamas de un metro de altura brotaban de la sartén donde freía unos tomates para comer con G. Las puertas del infierno se habían abierto en aquella cocina y amenazaban con consumirlo todo. Un rojo resplandor iluminaba sus rostros desconcertados. Pensamientos fugaces. El refu desechó rápidamente la idea inicial de apagarlo con agua (fuego-con-aceite agua-muy-mala), e intentó buscar un trapo. G. retiró la sartén del fuego, achicharrándose los pelos de la mano. El mango estaba muy caliente, y tuvo que dejar caer la sartén al suelo. La sartén rebotó dos veces y se dio la vuelta. El fuego se apagó por la falta de aire y pegotes de aceite refrito mancillaron el suelo para siempre. Entonces, para sorpresa de G., el refu empezó a reir a carcajadas, mientras gritaba "¡flambeado!, ¡flambeado!".

Esa noche, al volver de su excursión al centro con G., lavó la licuadora recién encontrada. ¿La había encontrado él o ella le había encontrado?. No parecía muy usada. Decidió preparar su primera cena líquida. Un batido. Añadió zanahoria, manzana, tomate, nectarina, leche, yogurt y puso el cacharro en la posición "pulse". Los vegetales comenzaron a girar y a trocearse mientras el aparato zumbaba. El resultado, una ignominosa papilla rosada le pareció satisfactorio. Al día siguiente, compraría más frutas y verduras. Fue el comienzo de su vida como fluidófago.

Foto 1:
1) Típico canal de Ámsterdam, son su típico puente y su típica agua verde-marronácea,
2) Típico barquito de Ámsterdam.
3) Típico arbolito de Ámsterdam, de tronco enverdecido por el verde verdín.
4) Típica bicicleta de Ámsterdam, muy alta, negra, oxidada, con una única marcha y que sólo frena si pedaleas hacia atrás.
5) Típica gente haciendo cosas raras en Ámsterdam (en este caso, posando desnudos).
6) Típico edificio de ladrillo de Ámsterdam.
7) Típica ventana sin persianas ni cortinas de Ámsterdam, costumbre calvinista que dice que si no tienes nada que ocultar, no debes usar cortinas o algo así.

Foto 2: dramatización del incendio en la sartén.

Foto 3: mi modelo de licuadora.

Sunday, June 03, 2007

Estación seca o el día que dejó de llover. Mosquitos, garrapatas y otras gentes de mal vivir.

El las zonas templadas, los días se van haciendo cada vez más largos al llegar el verano, la temperatura aumenta, brotan las flores y los pajaritos cantan. Al llegar el invierno, la temperatura va bajando lentamente, el clima empeora, se caen las hojas y los pajaritos dejan de cantar. Tenemos que decidir unos días al año que marquen el paso de las estaciones, independientemente de la temperatura. En la selva, por el contrario, sólo hay dos estaciones, la seca y la húmeda. No hay un día exacto que marque la fecha de este tránsito. Simplemente un día, deja de llover. Es un cambio súbito, una abrupta y sorprendente discontinuidad. Y aunque parezca mentira, el paisaje se transforma. Los tábanos dan paso a mosquitos y garrapatas. Florecen otros árboles, el aire huele distinto, se ven más reptiles. Las crías de caimán nadan río arriba.

Sobre los mosquitos:

Es el momento en el que nubes de mosquitos emergen de las aguas estancadas que deja el temporal, barrizales donde se puede escuchar en la distancia el batir de minúsculas alas sedientas de sangre. El zumbido del mal.

Pitido agudo en el oído mientras con una mano se sostiene la antena y con la otra el equipo de telemetría. Intento de manotazo sujetando por un momento la antena con el cuello. El mosquito se aleja zumbando y la antena se cae aparatosamente al suelo. Se me ponen rojitas las orejas por el golpe, lo que atrae a cinco mosquitos más. La irritabilidad aumenta, dando lugar a diferentes estados de enajenación. Llegan más mosquitos, la señal es confusa. Comienza el efecto túnel, la consciencia se altera. Se pierden matices y todo se vuelve blanco o negro, el bien o el mal. Ahora sólo existe una forma de hacer las cosas. Por las bravas. Es la maldición de los demonios de la selva. Ni repelentes ni mangas largas ni agua bedita.

Record oficial: M. (foto)

110 picaduras brazo derecho
101 picaduras brazo izquierdo

Segunda posición: yo

188 picaduras brazo derecho
168 picaduras brazo izquierdo
131 picaduras cara, cuello y espalda


¿Por qué segunda posición? Porque a M. le picaron a demás dos hormigas bala (mucha pupa). Y aunque esas hormigas duelen mucho mucho mucho, y te pueden mandar al hospital sin pasar por la casilla de salida y cobrar los 200.000, afirma que gustosa habría aceptado otra picadura de hormiga a cambio de 100 mosquitos menos.


Sobre las garrapatas:

Disponibles en tres tamaños: minúsculo, pequeño y XL (¿qué paso con el mediano? Se lo comió el XL).

Minúsculas: son difíciles de ver (aunque se las nota caminar) y tan abundantes que pueden formar una mancha negra en la piel o en la ropa formada por cientos de individuos, que hay que quitar rascándose. Tienen predilección por los tobillos e ingles, pero a veces se las encuentra en zonas insólitas como entre los dedos de los pies, en el repliegue del párpado, en la axila, en la uretra...

Pequeñas: menos frecuentes que las anteriores, predilección por la cintura y piernas.

XL: poco frecuentes. Predilección por la cintura. Pican a través de la ropa y al quitarlas arrancan un trocito de piel.


El acicalamiento social (en inglés "allo-gooming"): se desarrolla una tendencia inconsciente a buscar garrapatas en la piel propia y ajena, y es parte de la conducta social de los voluntarios el desparasitarse mutuamente. Este "acicalamiento social" refuerza los vínculos sociales y familiares, así como la cohesión y jerarquía del grupo.

Record oficial: A.
249 garrapatas.

Segunda posición: A.
129 garrapatas.

Sobre los caimanes Caiman crocodilus:

No son tan grandes como los cocodrilos americanos que viven en el lago (Crocodylus acutus). Los que viven y toman el sol cerca de la cabaña suelen ser crías. No pican pero muerden. Y al morder, retuercen y giran sobre sí mismos para arrancar trocitos. Aun así, los verdaderos monstruos a los que temer son microscópicos.


La foto de la estación seca

1) Calcetines secándose al sol (posiblemente míos, los dejaba secando, luego se me olvidaban y me ponía otros).
2) Bidón metálico donde almacenábamos agua potabilizada de un arroyuelo cuando el río estaba demasiado turbio para bombear.
3) Hoja seca (aquel que diga que no es necesario repetir un trabajo bien hecho es que nunca barrió hojas secas).
4) Bota de goma en una posición incorrecta (favorece que se llene de arañas y escorpiones y no permite el drenaje del agua y el sudor).

5) Sandalias Decathlon encontradas en el valle de Ordesa y que han sido posiblemente las mejores que he tenido en mi vida (ahora que lo pienso... ¿dónde están? ¿no me las habrá tirado mi madre?).
6) Trenza antienganchones.
7) Leishmaniasis y picaduras de mosquito en el brazo contadas ante notario con rotulador para evitar contar dos veces las mismas. La mayoría estaban en la cara interna del brazo y no se aprecian.
8) Toalla "blanca" encontrada debajo de una cama y que adopté como propia.
9) Intento de reloj de sol: cuando la sombra del tejado se situaba entre las dos tiras de cinta aislante, eran las 13 horas.
10) Máscara ritual para los sacrificios a los Grandes Dioses de la Selva. Nótese ligeras manchas de sangre en la boca a modo de ofrendas (difíciles de ver en esta foto).

Saturday, May 05, 2007

El color blanco o instrucciones para volverse loco









A eso de las 5:45 de la mañana l
a prístina y blanca luz de la alborada entra a través de mis blancas cortinas, casi transparentes. Se refleja en todas las blancas paredes de mi cuarto, e incide en el blanco de mis ojos, abrasándolos en el sueño (sigo durmiendo con los ojos abiertos).
Me envuelvo en mis blancas sábanas y me tapo con el edredón blanco mientras hundo la cabeza en mi blanca almohada.
Abriendo la blanca puerta de mi cuarto y lavándome la cara en el blanco fregadero, me protejo con las gafas de sol y pedaleo semiconsciente hasta el departamento, donde blancas y vacías paredes reciben de nuevo.

El otro día soñé, bendita ilusión, con un lugar en las blancas nubes, un níveo mundo de vapor de agua, un universo evanescente.
Los pilotos habían saltado del avión y R. y yo caminábamos por las nubes más densas, con cuidado de no hundirnos. Teníamos que movernos casi de contínuo, pues al estar en el mismo sitio, nos hundíamos poco a poco en las nubes y acabábamos cayendo a tierra. También había que tener cuidado con las zonas menos densas.
En algunos lugares, algunas semillas arrastradas por el viento habían germinado debido a la humedad del aire, dando lugar a árboles anclados con extensos sistemas radiculares para sostenerlos en un sustrato tan volátil.


El lugar era de una pureza indescriptible, un cuadro minimalista y luminoso de blanco
y celeste.
Oscurecía, la niebla comenzaba a extenderse, había más árboles y dos barquitos verdes con los que deslizarse por las nubes. Apenas los usamos. En un claro de niebla se veía tierra firme, la cima de una montaña.
Y al despertar, volví a estar en mi blanca habitación con esa blanca luz del sol que, tras atravesar las blancas cortinas y rebotar en las blancas paredes, incidía en mis ojos, abrasándolos.

P.D.: Sí, mi sueño parecía un anuncio de compresas.

Wednesday, April 25, 2007

¿Y ahora qué? Cuando las cosas van mal, siempre pueden ir peor. Sin vuelo, sin pasaporte, y con leishmaniasis.

1) Sin vuelo
Air Madrid suspendió sus actividades el viernes 15 diciembre de 2006, dejando en tierra a cientos de miles de afectados. Yo estaba entre ellos. He aquí mi historia.

Llamada al mostrador de AirMadrid en el aeropuerto de Tocúmen: suenan tonos... se oye al rato una voz al otro extremo del hilo telefónico. "¿Diga?"
- Hola, llamaba para informarme del asunto de AirMadrid, tengo un billete de vuelta para el día...
- No, lo siento, no le puedo ayudar, yo no trabajo para AirMadrid, yo soy de limpiesa del aeropuerto, pero el teléfono del mostrador no paraba de sonar y lo cogí para informarle: aquí no hay nadie, lleva sin haber nadie desde hase días.
- ¿Y qué puedo hacer entonces?.
- Pues no lo sé, pruebe a llamar al #1, allá le podrán desir algo.
- Muchas gracias.
- Para servirle.

(Varias horas después, llegando al teléfono #18...)

- Hola, buenas, ¿es ahí la sede central de los afectados por AirMadrid, en Barcelona?.
- Sí.
- Hola, llamaba porque estoy en Panamá, y tengo billete de vuelta para...
- Ya, ya, no podemos hacer nada, estamos recibiendo muchas quejas de afectados. Mira en la página web www.afectados.org, y mándanos un e-mail para inscribirte, y te mandaremos información.
- Ya lo he hecho, es que mi vuelo de vuelta era para el 26 de Febrero, y quería saber qué puedo hacer, cuáles son mis opciones, porque estoy trabajando de voluntario en la selva y sólo estoy fuera unos días.
- ¿Opciones?.
-Sí.
- Hay otras compañías aéreas están transladando a los afectados con billetes de regreso antes del 15 del 1 de Febrero...
- Mi billete es para el día 26 de Febrero.
- Entonces no puedes hacer nada.
- ¿Cómo nada?
- Nada, puedes esperar, si otra compañía absorbe a AirMadrid podrías viajar con tu billete original, o puedes comprar un billete en otra compañía y poner una demanda en el juzgado número 5 de Madrid, antes del proceso de los afectados y recuperar el dinero más una indemnización económica.
- Pero, ¿hay alguna compañía que vaya a absorber a AirMadrid?
- No lo sé.
- ¿Entonces qué hago? Cuanto más espere, más caros estarán los vuelos.
- En eso no puedo ayudarle. ¿Alguna pregunta más?
- No, muchas gracias.

Varias semanas más tarde, la Línea aérea española Air Plus Comet, segunda en peligrosidad, retrasos y demandas después de AirMadrid, se hace cargo de los destinos transatlánticos de la compañía desaparecida. Ofrece la posibilidad a los afectados por AirMadrid de utilizar su billete anterior con un cargo extra de 200 euros. El trayecto Panamá Madrid será cubierto a partir del 1 de abril. Una vez más, me quedo fuera. Sólo quedan dos opciones: sacarme un billete o pedir que me deporten...


2) Sin pasaporteAeropuerto de Albrook, Ciudad de Panamá, todavía con un oído taponado por el aterrizaje y ligeramente mareado, me conducen a mí y a M. un despacho con dos escritorios, un ordenador y multitud de papeles desordenados. Dos operarios, un hombre y una mujer, examinan mi pasaporte, donde horas antes en Bocas del Toro un agente de aduana con problemas de dicción que contaba con los dedos grapó un papel en el que decía "cello vensido". El hombre, tras realizar una llamada, comienza a hablarme:

- Español.
- ¿Qué? Perdón, es que tengo un oído algo taponado.
- ESPAÑOL.
- Sí.
- Vaya barba.
- Sí.
- ¿Cuánto tiempo llevas con ella?
- Pues... 2 años y unos 9 meses.
- ¿No te molesta?
- Pues no, de echo así no me pican los mosquitos en la cara. Pero mis amigos y familiares están en su contra. Creo que hay alguno que me la quiere cortar mientras duermo...
- Pues no sé por qué, a mí me gusta -intervino la mujer-.
- ¡Gracias!
- No, en serio, me gusta, no dejes que te la corten.
- Vale.

- M. A., ¿no? -preguntó el hombre-
- Sí.
- Vaya, yo también me llamo M. A.
- Y es gracioso, porque mi padre se llama igual que yo -dije-.
- Mi padre también se llama M. A.
(Risas de sorpresa provocadas por la coincidencia)
- ¡Podíamos ir a comer un día los cuatro!

Llega un niño de unos 7 años y se abraza a la mujer. Pregunta cuándo se van. Se dedica a jugar con el material de oficina. Llama su atención la grapadora. Conocedor de los peligros de semejante e infernal artilugio, me dedico a mostrarle las interminables virtudes de la perforadora de papel. El niño, encantado, me sigue el juego. Comienza a perforar algunos documentos. Su madre (supuesta madre) le da papeles en blanco de la impresora. Le muestro como utilizar los huecos como plantilla y dibujar la silueta del ratón Mickey. M. me mira algo cansada y sonríe. Le digo que se puede ir si quiere, pero prefiere esperar.

- ¿Y tu novia de donde es?
- No es mi novia, somos compañeros de trabajo. Es de Estados Unidos.
- De Estados Unidos. Ah. ¿Y qué hases en Panamá?
- Estoy trabajando de voluntario en el parque Soberanía, con un proyecto de liberación de águilas arpías, bla bla bla.

- Mejor no digas que estás trabajando. Tu visa expiró hace un mes, y tienes que renovarla. A demás, tienes que haserte una tarjeta seleste para usarla junto con tu pasaporte, pero para los que están trabajando les cuesta más dinero.
- Bueno, trabajando... en realidad nos dan lo justo para la comida.
- Ya, pero mejor no lo digas, dí que estás viajando y no te diste cuenta de renovar la visa.
- El problema es que mi billete de vuelta es con AirMadrid, que ya no existe.
- ¿Viajaste con AirMadrid?
- Sí
- Pues eso dilo también, pero recuerda, no digas que estás trabajando, si no son 30 balboas más a pagar en la oficina de migración. (Me imagino la escena en migración: "estoy trabajando en... ¡no, no no! viajando, quería decir viajando")

Finalmente, reciben la llamada que estábamos esperando. Por lo que pude deducir (porque lo dijeron abiertamente), su supervisor es un trepa y quería ganarse al director o jefe o lo que fuera, y si lo llegan a saber, no lo hubieran llamado.

- Lo siento, papi, pero si lo llegamos a saber no lo hubiéramos llamado, ahora te tenemos que confiscar el pasaporte -dijo S., la mujer-
- (¿Porqué me llaman papi siempre que me van hacer algo malo?) Ya, y ¿cuándo podré recogerlo?, porque mañana a primera hora entro de nuevo a la selva.
- Pues tienes que recogerlo en un plazo de 48 horas, mientras tendrás que utilizar éste papel que le vamos a hacer.

Intentan imprimir el certificado. Problemas de impresión. Llaman por teléfono para pedir ayuda. No sive de nada. Se plantean hacérmelo a mano. Llaman de nuevo al supervisor para buscar una alternativa a retirarme el pasaporte. Ya que me van a quitar el pasaporte de todas formas, prefiero tener un papel oficial y no uno a mano, así que decido echarles una mano con el ordenador. Y para sorpresa de todos (incluída la mía), el ordenador imprimió.

3) Con leishmaniasis
Al día siguiente de quedarme sin pasaporte, acudí al Instituto Conmemorativo Gorgas de Estudios en Salud para realizarme la "prueba de Montenegro" para averiguar si la horrible pústula de mi brazo derecho era leishmaniasis o no.
Al día siguiente en el mismo lugar, el gallo cantó 3 veces y me dieron los resultados (que yo me pregunto... ¿qué demonios hacía un gallo en el laboratorio de un hospital? supongo que es el encanto de centroamérica). Prueba de Montenegro, POSITIVA. Leishmaniasis cutánea, el protozoo devorador de carne.
¿Y ahora qué? Pues ahora a recoger el pasaporte, 3 horas en el departamento de Investigación de la Oficina de Migración, una especie de comisaría con su mini-calabozo con alegres convictos cantando todo el tiempo (la verdad es que sólo cantaba uno, pero cantaba mucho, y yo me preguntaba, ¿por qué canta si está entre rejas?).
Mientras esperaba, un tipo me dijo que luego de hacerme esperar,me pondrían en el calabozo "primero te sientan aquí, y luego te ponen allí". Me llamaron. Ví al "señor comisario". En su despacho había pegatinas contra la corrupción, con un dibujo de una manzana. Y pilas de papeles desordenados. Sonó el teléfono. Me dieron un papel. Lo llevé a otro sitio. Di mis datos. Me dieron otro papel. Lo llevé a otro sitio. Pagué. Me dieron otro papel... Al final recuperé el pasaporte. Por suerte sólo fueron 3 horas, al parecer podrían haber sido 3 días, 3 meses o 3 semanas. Es la magia de centroamérica.

Friday, April 20, 2007

Mis nuevos juguetes: cambiando el machete por el espectrómetro de masas

He aquí los detalles técnicos que estoy seguro ansiáis conocer:

Equipo de pirólisis: AS-2500, CDS (primera foto)
Equipo de cromatografía gaseosa: 6890, Agilent (segunda foto)
Equipo de espectroscopía de masas: 5973 MSD, Agilent (segunda foto)

Para resumir las bases físicas de los tres instrumentos acoplados en serie y cuarenta años de perfeccionamiento de las técnicas e instrumentos: metes unos tubitos en un sitio, luego caen por otro y en un ordenador te salen unos picos y unas rayas.


Curiosidades:
Los tubitos se rompen con mucha facilidad, y si caen al suelo se vuelven invisibles, da igual lo que los busques, sólo se pueden encontrar pisándolos sin querer.
Los tubos no se pueden tocar con las manos porque si no salen picos raros (ácido hexadecanoico, octodecanico y otras historias). A los fumadores a demás les aparece un pico de nicotina. Como no se pueden tocar con las manos, hay que manipularlos con unas pinzas, lo que aumenta el riesgo de que se rompan o se caigan al suelo y los pises.
Los equipos tienen muchos botones y puedes manipular un montón de condiciones para que los experimentos salgan mejor (o peor).
A pesar de lo que cuestan estos chismes (mucho mucho) si el tubito está algo pegajoso por fuera, se atasca y hay que desmontar. A demás, la rampita para que los tubos caigan al recipiente final no está lo suficientemente inclinada y a veces se acumulan ahí.
La superficie del equipo de pirólisis se calienta mucho y quema si pones la mano, el brazo o la cara. Me estoy planteando utilizarlo para freír algo mientras espero a los resultados.
Ahora utilizamos helio como gas inerte, pero en ocasiones se puede utilizar hidrógeno, con lo que todo puede explotar.

Conclusión:
El equipo de pirólisis-cromatografía gaseosa-espectrómetro de masas mola más que la HPLC porque cuesta más dinero, tiene más botones y es potencialmente peligroso (lo de que sea más preciso, las muestras requieran menor procesamiento y que te proporcione el espectro de masas de cada uno de los picos del cromatograma no tiene nada que ver). A demás, no tienes que reponerle constantementes los solventes.
Aun así, miro con cariño a la HPLC, que yace inerte y apagada, sin hacer sus ruiditos como de respiración asistida. Ésto, junto con el hecho de que hay que cambiarle los solventes, que son como goteros, y los líquidos de deshecho, a veces me daba la sensación de estar cuidando a una ancianita en un hospital. Ojo, que el nuevo cacharro también hace ruiditos, de vez en cuando libera la presión del sistema, y pita, también es simpático.

Thursday, April 12, 2007

Vida y muerte en la selva: Furtivos 1 - Voluntarios 0

Y transcurrieron los días. Y los años.
Y vino la Muerte y pasó su esponja por toda la extensión de la fraga y desaparecieron estos seres y las historias de estos seres.
Pero detrás todo retoñaba y revivía, y se erguían otros árboles, y en las cuevas bullían las camadas recientes y la trama del tapiz no se aflojó nunca.
Y allí están con sus luchas y sus amores, con sus tristezas y sus alegrías, que cada cual cree inéditas y como creadas para él, pero que son siempre las mismas, porque la vida nació de un solo grito del Señor y cada vez que se repite no es una nueva Voz la que la ordena, sino el eco que va y vuelve desde el infinito al infinito.
- Wenceslao Fernández, El Bosque Animado





Las causas de la muerte siguen siendo inciertas. Pero teniendo en cuenta:
1) Que se encontraba muy cerca de los límites del parque.
2) Que tenía sospechosamente una rama encima.
3) Que se encontraba en una zona de unos 50 x 50 metros recientemente macheteada (sólo faltaba el cartelito: "bienvenidos a Furtivolandia").
Pues podemos intuir que los cazadores tuvieron algo que ver con su muerte, o que encontraron el cuerpo y se lo llevaron al campamento porque les hacía gracia la anilla de la pata y el radiotransmisor.

Se llamaba GN (¿quién demonios le pone GN de nombre a un águila?), y para complicar más las cosas, su código, que venía en la anilla de la pata, era GB. Sumado a que otro águila tenía el código GD, pues ya os podéis imaginar el lío. No es de extrañar que a los dos días de su llegada comenzáramos a buscarle otro nombre. Resultó sencillo, de GN, pronunciado en inglés "yi-en" se pasó al abreviado "yin" (gin) y traducido al castellano, Ginebra. El nombre cuajó bastante bien (¿por qué me rodearé de borrachos?), aunque oficialmente se debía a la esposa del Rey Arturo y no a la bebida espiritosa. Junto con, Zih, su compañero (que fue convenientemente apodado Zorro) fueron los padres de la mayoría de las águilas que pululaban por el parque. Su transmisor emitía en la frecuencia 216.101 cada 3 segundos aproximadamente.

Era una de las águilas más grandes, con casi 8 kg (8 kilos de plumas, huesos huecos y sacos aéreos), y fue la que me tocó capturar junto con M. porque estaba enferma (infección digestiva). Por si fuera poco, era esquiva, imprevisible y bastante agresiva. Los consejos del jefe: no os acerquéis ni le déis nunca la espalda, se los comunicó E. (el "responsable" en la selva) por el móvil justo después de que éste se acercara a 2 metros del bicho y se diera la vuelta.

La verdad es que cuando el proyecto empezó, el 90% de las águilas liberadas fueron abatidas a tiros el primer año. Entonces formaron un grupo de educadores que se dediaban a ir por las aldeas explicando que las águilas son buenas (en el sentido absoluto, Manes estaría orgulloso) y que no hay que matarlas. También hacen actividades para los niños y los disfrazan. ¿Y por qué las matan? Pues porque dan miedo. Hay veces que les disparan en el ala y las venden al mercado negro. Al parecer un águila arpía queda monísima en el jardín de una mansión de lujo, entre la piscina y el campo de golf (una de las águilas del centro fue donada por un millonario que la tenía de mascota y se cansó de ella).
Una vez más, capitalismo, globalización, desigualdad social, pérdida de biodiversidad (globalización biológica) y cambio climático. Y por supuesto, el oscurecimiento global, ese gran desconocido. Como dijo un gran poeta, el mundo se va ir a la mierda. Y tú te vas a ir a la mierda con el mundo. ¿Y dónde se va a ir esa mierda? ¡A la mierda!


Nadie está a salvo en la selva. Ni siquiera la Gran Águila, azote de tantas criaturas. Desde el más temible de los mosquitos a la más inocente vívora de pestañas, todo muerde, araña, pincha, salta a la cara, escupe veneno, lanza dardos paralizantes, es urticante o transmite enfermedades. Se hace sobrecogedor pensar en la levedad de la existencia, que los destinos de todos nosotros, pobres criaturas, estén marcados por las turbulentas y caprichosas pasiones de los Dioses de la Selva. Dioses antiguos, oscuros y sedientos de sangre. Sombras siniestras en la noche. Macabros susurros por el día. Y siempre, esos silencios repentinos. La selva entera esperando a que algo acontezca... la selva entera conteniendo la respiración.

En fin, otro hilo que se corta, un tapiz que se deshilacha porque no dejamos de tirar de los hilos. ¿Cuál es el animal más peligroso de la selva? me preguntaba cuando llegué a Panamá. No tardé mucho en encontrarlo. Más bien, él me encontro a mí. De repente, una noche, una criatura peluda y encorvada mirándome amenazadoramente desde el espejo del baño. Me sonrió con una mueca lobuna, una sonrisa sardónica y torcida cargada de odio y burla. Sus ojos fijos y centelleantes me quemaban por dentro. Tuve que apartar la mirada al instante, pero en ese instante lo comprendí todo. Desde entonces, no volví a dormir con el machete bajo la almohada. Excepto una noche, pero eso es otra historia, que será contada en otro momento...

Sunday, April 08, 2007

Las partículas elementales o la llegada a Amsterdam

Empezando a leer a Houellebecq: página 1, línea 15: "... Un jóven investigador llegado a principios del año, un barbudo de aspecto estúpido, se eclipsó al cabo de unos minutos..." ¡Vaya coicidencia!, ¿no? Menos mal que está hablando del 1 de julio de 1998, y no del 1 de abril de 2007, si no sería... perturbador (palabra del año).
En fin, el criminal siempre regresa al escenario del crimen, lo único que como en el "El Proceso", de Kafka, el imputado (yo) aún no sabe de qué se le acusa, y a pesar de eso, tiene que defenderse.
El viaje no estuvo mal, reconozco que es de los mejores que he tenido, tranquilo y con rostros familiares en ambos aeropuertos, no como cuando era jóven y me veía arrojado en mitad de la noche a parajes hostiles y despiadados do
nde encontrar mi dirección. La llegada se me hizo extraña. Amsterdam me parecía un barrio de León donde el llïones se había vuelto generalizado e ininteligible. Como dijo un genio en alguna ocasión, "Viajé al futuro, y hable conmigo mismo. Todo era igual, pero a la vez era distinto".

¡Qué corta tenía la barba hace dos años!. Y el abrigo me sigue durando. De echo me fue muy útil cuando decubrí en la ventanilla de facturación que el equipaje de mano permitiro eran 5 kilos y no 15 como llevaba. No coló la excusa de "me voy un año y medio" y me tocó ponerme el abrigo y llenar los numerosos bolsillos de libros y otras cosas pesadas, además de ponerme dos sudaderas. Me volvieron a pesar la mochila. 5 kilos. ¡Toma ya!

Por cierto, ¿qué celebran los Holandeses (¿Neerlandeses?) el 1 de abril? Pues el día de los inocentes. ¿Y por qué ese día? Porque el 1 de abril de 1648 se independizaron finalmente de los españoles tras la Guerra de los Ocho Años. Buen día para regresar. Buen día para comenzar la reconquista.
La Historia Inrayuelable

Pues sí, Michael Cortázar (o era Julio Ende) tenía razón. Y como llevo bastante sin escribir nada, irán goteando en este blojjj recuerdos atragantados, inconexos y en algunos casos irreales.
Es la rayuela sin fin, la Historia Inrayuelable...

Friday, February 09, 2007

De la insoportable soledad de los cocos o cómo abrir un coco con una tabla y una navaja multiusos:


Ingredientes:
1 coco
1 tabla
1 navaja multiuso

Modo de empleo:
Colocar el coco en decúbito supino (sí, sé que son esféricos)
Tablazos hasta hundirlo en la arena
Sacarlo y recolocarlo
Más tablazos hasta partir la tabla
Rascarse la cabeza

Se utiliza un trozo de tabla como cincel
Más tablazos al cincel
La cubierta externa comienza a romperse
Más tablazos hasta atravesarla (vaya, ¿no debería haber algo duro dentro?)
Mirada de sorpresa
Extraer el cincel de madera (mediante tablazos en el otro extremo)
Repeteir la operación en otro punto
Arrancar la cubierta externa con las uñas
Extraer el coco
Darle tablazos para desaogarse un poco

Hacer dos agujeros con la navaja multiusos con cuidado de no cortarse
Beberse el líquido con satisfacción y orgullo, pero sin perder la dignidad

Dar de tablazos al coco de nuevo hasta reventarlo
Sacudir la arena y comerse la pulpa
Amenazar con la tabla a los que se les ocurra pedir un trozo

Friday, February 02, 2007

A.D.P.: Asociación para la Defensa de los Perezosos
(sacrificios de sangre y otras alternativas para la movida nocturna)



Aviso: esta entrada contiene fotos horriblemente morbosas de un perezoso muerto por un águila arpía a modo de testimonio silencioso para corroborar lo que se dice en el texto. La foto está reducida y se amplia haciendo click. Pequeñas amarguras del día a día en la selva.



Parecía que iba a ser un día normal. Seguían la señal a través de un sendero que existía más dentro de sí mismos que en el espeso bosque. Se guiaban más por la intuición que por indicios, respondiendo a un inconsciente "¿por dónde iría si estuviera haciendo yo el camino?". Y en ocasiones, esa intuición se veía confirmada sutilmente por una hoja de palma cortada por un machete, o unas hojas algo removidas en el suelo. Era un camino de furtivos abandonado, aunque era difícil precisar si hacía un año o hacía un día, la selva se cerraba nuevamente en cuestión de horas, casi podían verse crecer de nuevo las lianas si se prestaba atención.
Sin embargo un dantesco espectáculo los aguardaba, al llegar a un claro producido por un gran tronco caído en mitad del camino, un dentesco espectáculo les aguardaba.

Era un perezoso de tres dedos, parcialmente devorado por el águila que buscaban: Eboli, el águila tuerta encontrada con un disparo en el ala en el Darién. Algunos pensaban que no volvería a cazar pero se convirtió en el auténtico azote de los perezosos, un gris y silencioso Ángel de la Muerte.

La posición antinatural del animal, boca arriba, con los brazos colgando y las entrañas fuera era sobrecogedora. Su expresión era la eterna sonrisa beatífica de los perezosos, pero sus ojos... eran vidriosos y apagados. Los ojos de los muertos.
Como si de un antiguo altar de sacrificos se tratara, aquel tronco lo resumía todo. Vida y muerte en la jungla. Alguien tiene que morir para que otro sobrevica. Comer o ser comido. Brutal y hermoso a su manera.

Cuando el Refu lo vio, experimentó sensaciones contradictorias. Se planteó que era bueno para el águila estar cazando por su cuenta, pero sintió tanta pena por el animal que se planteó la creación de un fondo de defensa internacional. Unas criaturitas tan tiernas no deberían morir así.
El perezoso lo miraba sin verlo, sonriendo desde el el Otro Lado. Le conmovía profundamente su aspecto de peluche. Le daban ganas de abrazar el cadáver y dormir con él. Era tan tiempo y macabro al mismo tiempo como si alguien hubiera asesinado a Don Pimpón y clavado su ensangrentada cabeza en una estaca. Brutalmente enternecedor. Tiernamente macabro. El sacrificio a los Dioses de la Selva. La imagen era la esencia misma de los sacrificios mayas, la miema actitud, un cuerpo destripado boca arriba, los brazos colgando. Pero la mirada extrañamente tranquila.

La vida, el mayor de los sacrificios, el mayor de los precios a pagar, el mayor de los regalos. La sangre, la roja esencia de la vida imprescindible en los rituales de las culturas precolombinas. Vida y muerte, caras de la misma moneda. Una moneda plana y azul alrededor de la que orbita un Sol plano en una circunferencia perfecta (N. del T.).

Según tradiciones Mayas, los antiguos dioses menores también hacían sus sacrificios, en la noche de los tiempos. Los dioses más ricos y poderosos, ofrecían grandes cantidades de maíz, y los licores y comidas más raros y valiosos, así como oro, metales, etc. Sin embargo, el dios más pobre, sin nada que ofrecer más que a él mismo, se abrió el pecho derramando toda su sangre sobre la roca sagrada. Derramando su vida. Y realmente, ésta fue la más valiosa de las ofrendas, y fue el al que favorecieron los dioses mayores.


Sacrifico Azteca. ¿Acaso la criatura vomitando sangre de la derecha puede ser... un águila arpía? La verdad es que las garras se parecen.

Esta es la foto morbosa. Hacer click para ampliar bajo la responsabilidad de cada cual. A los que miren... ¿estoy loco o realmente hay parecido con la foto de arriba?

Thursday, February 01, 2007

Volando voy, volando vengo

La mirada recelosa del salvaje lo dice todo. "El Refu no gustar gran pájaro de metal. Estómago querer salir por la boca. Pájaros perdidos, Refu encontrar si estómago querer".

Desde el aire el bosque tropical tiene aspecto de brocoli, una extensión verde donde los árboles engullen la única "carretera" y por supuesto todos los difusos senderos marcados con cintas de colores o tajos de machete.
Hay pocos que estén bien marcados, lo normal es perderse y de repente encontrar una cinta en medio de la nada, o un corte de machete, luego otro, y luego nada. En la foto de la derecha, por lo verde, hay una cabaña. Hogar verde hogar. Y espeso. Y húmedo. Y lleno de bichos.
¡Anda, mira! ¡Un canal!

Wednesday, January 03, 2007

Navidades tropicales


Sí, es mi semana libre. Pero en lugar de pasármela colgado del teléfono o escribiendo en el blog, me voy por ahí. Más noticias un día de estos.

Un día de estos:
Bueno, este es el res
umen gráfico de mis andanzas en la semana libre. Navidades no blancas, navidades tropicales. Izquierda: Atardecer en el Pacífico, playas interminablas de arenas blancas, techados de paja y agua a 20 grados. Había algo que picaba en el agua y no se sabía qué era.


Derecha: atardecer en el Caribe. Portobelo, ciudad colonial, cañones españoles para defender la ciudad de los piratas, ruinas, basura y niños por todas partes (era sorprendente, un pueblo lleno de niños y no de viejos). Un chico que pescaba gambas tiraba una red la sacaba llena de plásticos, y los devolvía pacientemente al mar porque no tenían la talla mínima. Por la noche empezaron los carnavales y había unos señores con máscaras persiguiendo a los niños con un látigo para quitarles unas mochilas o algo así. Música y baile con raíces africanos. ¿Pero no estábamos en Navidad? Sí, pero al pareecr los carnavales molan más.

Derecha de nuevo: El Valle de Antón... ¿acaso el Bierzo panameño? También de origen tectónico, pero en este caso un cráter en lugar de una olla. El pueblo era apenas una carretera sin un centro definido. No, aquí no había playa. Sólo algunos montes, donde hacer senderismo, uno de ellos llamado "la india dormida" que se supone tiene la forma de una mujer recostada, según cuenta la historia, la hija del jefe enamorada de un conquistador español que se fue al bosque a morir de pena tras la muerte de su amado (o algo así).

Izquierda: grafitis primitivos, en la esquina inferior izquierda se puede ver un diagrama que se cree representa la rana dorada (en realidad es un sapo dorado), a-dorado por los indígenas y actualmente casi extinto. Creo que tuvimos la suerte de encontrar uno en una bolsa de plástico (si, iba recogiendo basura), pero no lo tengo nada claro. Por si acaso, adjunto la imagen.

Y para terminar, una curiosidad botánica, la foto que representa dos realidades mezcladas, un dilema existencial:
una incongruente e inexplicable asociación vegetal, una de esas quimeras que no deberían existir más que en la imaginación descontrolada de los dementes. Un imposible de imposibles, el reflejo de un espejo frente a otro. Dos mundos que deberían estar separados derritiéndose en uno solo. Deconstrucción del arte, decontrucción de la biología. Cóctel imposiblede clorofila y celulosa...

¡Una bromeliácea en un pino!

Tuesday, December 12, 2006

Lo que dejaron en mi puerta en Clayton (Ciudad del Saber):

Saturday, December 09, 2006

¿Qué hago yo aquí?


Un día bueno:

Nos levantamos a las 6. Desayuno, preparamos las cosas y arrancamos el quad (sí, quien me iba a decir que acabaría convertido en un quad-trero). Visitamos los puntos mas altos del mapa para tomar señal. Señal estupenda. Triangulamos. Hay un camino maravilloso para acceder a la zona. Encontramos al águila. Está bien, y comiendo una presa que ha cazado. Si no tiene presa y no tenemos constancia de que haya comido, buscamos una rama horizontal, lanzamos una plomada con un sedal utilizando un tirachinas, bajamos la plomada, atamos un cordel, recogemos el cordel para que pase por la rama, atamos unas ratas (en número variable entre 1 y 5, según el tiempo que haya pasado sin comer) y las izamos a la rama, dejándolas atadas firmemente. Volvemos a casa, baño en el río y preparamos la comida (si el día es bueno consistirá en un delicioso plato a base de patatas). Si el día es muy bueno, un jaguar pasará por delante de la cabaña, nos sacaremos fotos con él. También sirve un ocelote, un tigrillo, un margay, un jaguarundi, un tamandúa, un coendú, un perezoso, un cocodrilo, una boa, una garza sol, un halcón reidor, una mariposa de alas de cristal, una mariposa morpho, un saltamontes hoja, un insecto palo volador, un escorpión, un amplipígido,... vale, cualquier bicho me sirve.

(Foto: yo en el río, demostrando que sigo vivo y con buena salud).


Un día malo (léase normal):

(Foto: yo tratando de arreglar la antena atropellada. Irrecuperable, las varillas deberían estar rectas).

Nos levantamos a las 5 (hay más trabajo y poca gente)

Añadir pequeñas adversidades (verídicas) a elegir en número variable. No son todas las que hay pero sí las más habituales:

Problemas del quad:

-no arranca

-pierde aire por la válvula de la rueda

-pinchazo/s

-reventón

-sin gasolina a mitad de camino

-se le sale la cadena

-se le parte la cadena

-la rueda no ajusta bien y con la vibración rompe los tornillos del eje

-se le atasca la marcha atrás

-árboles en el camino


Problemas de la telemetría

-sin batería

-señal rara

-sin señal cerca del águila

-el cable de la antena ajusta mal

-la antena es atropellada por el quad

-no conseguimos señal en ninguna parte


Problemas preparando el árbol de comida

-se pierden todos los plomos en disparos fallidos o por un agujero de la bolsa

-el sedal se engancha

-poca cuerda

-se engancha en la rama y hay que cortar la cuerda o la rama

-se engancha en el águila (y lo que se cortan son mis testículos)

-el águila muere de un plomazo entre los ojos (reconozco que no ha sucedido nunca pero... casi casi)

-las ratas no suben porque la cuerda roza con algo

-las ratas se caen porque está mal el nudo

-las ratas se caen porque se corta la cuerda

-el águila se lanza a por las ratas mientras las estamos subiendo y se engancha con la cuerda


Problemas de la cabaña

-árboles sobre la cabaña

-se ha terminado el gas y se han descongelado los alimentos de la nevera y el congelador

-no hay botellas de gas de repuesto y no podemos cocinar

-el generador de gasolina no funciona

-el generador de gasolina funciona pero solo en la posición de arranque

-alguien se dejó la válvula abierta y el generador ha perdido toda la gasolina

-el generador solar pita y no es capaz de mantener ni la bombilla con que secamos la telemetría (tiene que estar siempre muy seca)

-no queda agua y el río está revuelto con lo cual no podemos bombear

-no queda agua, el río no está revuelto pero no hay cloro para tratarla

-no quedan bolsas de plástico impermeables

-no quedan pilas para la telemetría

-no queda gasolina

-hay una gotera justo encima de la cama

-no consigo encontrar algo (los duendes de la selva, que me esconden las cosas y me lleva a situaciones irreales, donde un bolígrafo que tengo en la mano desaparece de repente y reaparece semanas más tarde en otra habitación dentro de un libro, etc.)


Otros problemas:

-lluvia interminable

-el águila está en el suelo (esto es muy malo)

-el águila está muerta (evidentemente, esto es peor)

-encontramos el transmisor pero no el águila

-encontramos furtivos armados con escopetas

-picaduras (mosquitos, avispas, tábanos, escorpiones, escolopendras, arañas, serpientes...)

-garrapatas (hasta quinientas en la estación seca, hay que quitártelas con cinta americana, como si te depilaras)

-diarrea (imprevisible y letal)

-torceduras y otras lesiones

-caídas y resbalones con aterrizaje en plantas espinosas, palos afilados recién cortados o serpientes venenosas (afortunadamente fue a 20 cm de la serpiente y no fui yo)

-cortes con el machete

-catarro (te metes en la cama, sudas, te destapas, por la noche pega el viento a través de la mosquitera y ya está)

-el GPS sin batería o no funciona

-se nos olvida cualquiera de los elementos imprescindibles (antena, cable, telemetría, ratas, cuerda, tirachinas...)

-el mapa no cubre la zona

-el mapa se moja

-no hay caminos para ir a la zona y hay que ir monte a través varios kilómetros

-nos perdemos y reaparecemos a mucha distancia